No sé ni cómo pero de repente se me metió en la cabeza la frase de "Nada ni nadie puede impedir que sufran, que las agujas avancen en el reloj" que aparece en la canción de Serrat. Ahí la tuve dando por saco dos días por lo menos.
La semana pasada estuvimos colaborando por las tardes en una escuela de verano que hay aquí cerca. Resulta que un grupo de religiosos italianos tiene un tinglado increíble montado aquí en el barrio. Estos en concreto, Nina se llaman, son los responsables de que haya una escuela de arte -maravillosa por cierto, creo que ya te conté algo sobre ella el año pasado- y tienen además una escuela de primaria, una de secundaria y una politécnica. Por si fuera poco tienen también un hospital, así que te puedes imaginar el movimiento y la cantidad de oportunidades para chicos y no tan chicos que genera esta gente en el barrio. La verdad es que se lo trabajan un montón, me ha sorprendido porque en Camerún la cooperación italiana es impecable. Tiene proyectos sanitarios y educativos por cualquier lado y todos funcionan y además funcionan bien. Oye! Lo que éh, éh!
Total, que uno de los chicos que trabaja esporádicamente aquí en la obra de la casa por la mañana (bueno, aquí todo kiski trabaja esporádicamente la verdad!) por las tardes hacía de animador voluntario de los enanos del barrio en la escuela de verano esta que te cuento. Imagínate! fue contármelo y a mí los ojos se me abrieron como platos! Hace ya tiempo que no hago nada con niños por aquí y tú que me conoces sabes que son mi auténtica debilidad; así es que le pregunté que si podía ir con él por las tardes y de paso me llevaba a mis chicos porque sabía que les iba a encantar la experiencia. No hubo ningún problema. La verdad es que por aquí nunca hay problema para casi nada. Ojalá tuviésemos en otros sitios esa predisposición tan amable a las nuevas propuestas... Pedí permiso a los responsables de nuestra casa aquí y allá que empezamos a principios de esta semana a colaborar en la escuela. Madrededios! chiquitos tanques de energía! A ver, los niños niños son, aquí, en Tenerife y en Pernambuco pero estos jodíos deben desayunar lo mismo que súpermán! Al llegar al colegio nos distribuímos en las diferentes clases de las diferentes edades. Yo me fui derechita como una vela a la guardería. Pensé que me derretía. Imagínate. Una clase llena PERO LLENA!!! de pequeños bombones de chocolate, con esos morritos gordos, con esos ojos como platitos que no les cabe un brillo más por dios!, con esos pelillos ensortijados en mini trenzas de colores por todos lados, con esos brincos, con esos bailes, con esos gritos, con esos lloros... Sí mijo, de todo!
En cuanto entré por la puerta la cuidadora oficial me endosó a una cosa preciosa y maravillosa llamada Stéfanie que se me enganchó como un koalita y se quedó frita en mis brazos a los diez minutos. La tuve pegada a mí toda la semana y yo encantada! A ella y a trescientos cincuenta más! Qué forma de querer por dios, de jugar, de abrazar... y de pegar guantazos que vaya tela con algunos! en un momento dado tuve que meter dos gritos de Ayudapordiosquenodoypamasssss! y no es broma. Imagínate la situación. Con mi gordito Benois (en un par de líneas te hablo de él) en brazos, con Jacky de la mano, y con dos talibanas que me pusieron cara de ángeles para que las llevara a hacer pis y en cuanto se vieron fuera de la clase empezaron a correr como descosidas por aquellos patios. Ellas se partían la caja cuando miraban para detrás y me veían con la lengua fuera y los dos enanos enganchados y yo muerta de miedo de que se me escondieran diossabedónde! Además, a mí en casa y en el cole siempre me ha funcionado bien lo de poner cara seria y decir muy bajito pero rotundo eso de... "ven ahora mismo porque no voy a correr detrás de ti... una, dos.." y antes de decir tres se había zanjado el problema. Aquí???? Un carajo pa mí! Cuanto más seria me ponía más gracia debía hacerles a ellas porque se tronchaban a la vez que saltaban como pericos todos los muros que se les ponían por delante. Menos mal que llamé a Lucía y a Guillermo y vinieron hipso facto al reclamo de mi cara de desesperación. Las trincaron y todos pa la clase que de aquí hoy no vuelve a salir ni el Tato! Jiisús!
En fin, la experiencia maravillosa, aunque corta porque ya acabó la escuela y porque nosotros tenemos que currar aquí por las tardes también que nos queda mucha faenita y el tiempo pasa volando.
A pesar de haberlo pasado tan bien y de estar tan en mi salsa, ocurrió algo curioso. El jueves al llegar a la clase me di cuenta de que había unos cuantos niños a los que no había visto nunca (o sí?) la cosa es que me sonaba la carita de un par de ellos, en concreto de un chiquitín que me abdujo en cuanto lo ví. Me puse a jugar con ellos a la plasti y no dejaba de darle vueltas a la cabeza... lo tengo que

conocer de algo... Hasta que al rato se hizo la luz! Era Benois, el chiquitín que conocí el año pasado en el orfanato de Víctor y Vero, te hablé de ellos, no sé si lo recuerdas... Era el más chiquito de la casa, se lo habían quitado a su mamá porque estaba enferma y le hacía daño al pequeño... Bueno, pues era él. También lo llaman Popom. Y yo me lo quiero comer... a besos y a abrazos! Resulta que han llevado los dos últimos días al colegio de Nina a algunos niños del orfanato para que puedan disfrutar del juego con otros niños fuera de casa.
(En la foto de aquí encima le ves en una que le saqué el año pasado en su casa y en la que hay debajo, con una camisita azul, es como lo encontré este año)
Y allí estaban!!! Mi chiquitín sigue siendo minúsculo. Pero realmente pequeño, de verdad, no es una forma de hablar... Cuando le preguntas que cuántos añitos tiene te dice que dos... y más tarde te dice que tres y hasta me dijo que tenía dieciséis! No debe pesar más de cinco o seis kilos, toda la ropita le queda enorme y tien la tripa como un globito. No me he despegado de él estas dos tardes, ni él de mí. Tienes que ver su sonrisa! Es impresionante!!! En serio, es maravillosa, sus dientitos son chiquitos como granos de arroz y cuando sonríe se le arruga su carita pequeña y te llena el alma del primer pelo al dedo chico del pie. Popom tiene una desnutrición severa y un retraso en el crecimiento muy severo también. Cuando le oyes hablar te quedas a cuadros, tiene un vocabulario y una locuacidad de un niño de, por lo menos, cinco años. Mientras le tenía en brazos y jugaba con mi reloj me di cuenta de que era igual al pequeño Kirikou.. has visto la película? Pues es preciosa! Popom también es un pequeño ser lleno de magia... De mucha magia.
Pero entonces luego vuelvo a casa porque, obviamente, lo tengo que dejar allí, y no paro de darle vueltas a la cabeza y de preguntar cosas por todos lados. Y me mata el alma pensar en cuál será la esperanza de vida del pequeño Popom, de qué ocurrirá el día que tenga una crisis fuerte por culpa del paludismo, de cuánto tiempo estará en ese orfanato, de cuándo le cambiarán esa ropa que no le cabe más porquería encima y de cuándo y qué comerá la próxima vez que lo haga, irá a la escuela? tendrá un trabajo algún día? conocerá a una persona que lo quiera y formará una familia? cuidará de sus hijos o será un tirano? Qué será de su vida y de la de tantísimos niños que se encuentran en esa jodida situación??? Es tan angustiosa la impotencia de no poder hacer nada al respecto... Y digo nada con todo el conocimiento de causa.
La adopción internacional en Camerún no está regulada aún. Si eres de aquí puedes adoptar sin problema; es más, si eres conocido "de alguien" no tienes ni siquiera que arreglar papeles pero si eres un extranjero como tú y como yo es absolutamente imposible hacerlo por la vía legal. El gobierno tiene vetadas las adopciones internacionales para intentar controlar de alguna manera el despropósito tan grande que sufren los menores de este país a través de la prostitución, de los trabajos ilegales para menores y hasta del tráfico de órganos. Las cifras son espeluznantes y hasta que no encuentren una forma de regularlo de manera coherente... Hasta ese momento yo cruzaré los dedos para que el pequeño Popom decida coger por el lado contrario al oscuro y porque la vida le de una puñetera oportunidad. Por lo menos la misma que le quitó cuando le tocó una madre enferma que lo maltrataba siendo un bebé de pocos meses. Sería lo mínimo, no crees?
Esta es la otra parte de las cosas; cosas que probablemente también ocurran en casa, que ya sé que no hay que venirse aquí para verlas pero que por desgracia aquí son tan tan tan comunes y además el entorno es el caldo de cultivo perfecto para que los supervivientes tarden mucho, a veces quizás demasiado, en poder saber lo que de verdad es tener una oportunidad...
Hazme un favor. No desaproveches las tuyas, vale?
Hoy, más que nunca, mis besos son de chocolate...
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En todos sitios cuecen habas, pero las que cuecen ahí son para nosotros unas desconocidas.... Es un privilegio y un placer conocer un poco de esa realidad que a la vez es tan lejana y tan próxima, a través de tus narraciones, de tus fotografías..... Con cada cooperación nos acercas un poco más y de una forma muy diferente a esa África que te cautiva y te sobrecoge al tiempo......Amor no dejes nunca de ayudar a que conozcamos de una forma real, directa, humana, al menos una pequeña parte de la realidad africana.
ResponderEliminarQue suerte que estés allí para que de esa forma también nosotros podamos estar...... Y No lo olvides que suerte que estés aquí, te quiero !!!
Mi qerida Ana, debe ser muy duro darte taponazos con la realidad, duro y por otro lado real. Cierto q en todos lados siempre hay algo q te toca el corazón, pero ahora estàs ahí. Me has hecho reir conociéndote e imaginándote como las locas corriendo detrás de las peqes escurridizas, me has hecho emocionar pq una vez más desgajas la realidad de tus vivencias para hacernos sentir como si estuviésemos ahí. Estoy con Mederos, q suerte q podamos ver a través de ti y a la vez enamorarnos de todo lo q tú nos haces vivir. De tu Àfrica! Muchos besos y espero encantada tu próxima crónica mi flor. TQ
ResponderEliminarAna mil gracias por estos relatos llenos de realidad y espontáneos, pero llenos de vida y con el deseo y la ilusión que estas personitas puedan tener un "presente y un futuro"......, y si es posible mucho mejor.....
ResponderEliminarTus relatos contribuyen a que el viaje de nuestros hijos tenga, más aún si cabe, mucho valor y seguro que ellos se llenen igual que lo haces tu de toda esa humanidad que desprenden tus palabras.
Desearte que sigas con ese espíritu de aportar momentos de felicidad, cariño y alegria a estos peques, y si por un momento decaes, seguro que tu taza de té te hará recuperarte.
Abrazos..............