De nuevo llegamos de madrugada, de nuevo la misma humedad de siempre que te aplasta entre el cielo oscuro y la tierra verde, de nuevo el olor a madera tiznada de las cacerolas que siempre tienen algo que calentar... Nada más bajar del coche y dar otros mil abrazos y tirar de la maleta por el suelo enfangado entro en el salón cargando con la sensación de que algo ha cambiado; aún no sé el qué pero algo no está igual o, simplemente, no está. Demasiado agotada para sacar conclusiones. De nuevo en mi habitación. De nuevo en mi baño. Definitivamente algo ha cambiado... Hay una ducha en la pared; giro el grifo del lavabo que el año pasado sólo estaba de adorno. Sale agua. Y entonces una pequeña decepción se apodera de mí. Echo de menos mi cubo morado con su cacito de mantequilla a modo de lavamanos-lavatodo. Demasiado agotada para sacar conclusiones. Abrazo mi cama dura, ésa sí sigue igual, y me duermo en tres décimas de segundo. Ya por la mañana tras una ducha de esas que te reviven (sí, salía agua de la alcachofa de la pared...) y un desayuno africano empiezo a pasear por la casa y por el jardín buscando, recordando, llenándome de nuevo de lo que había echado tanto de menos sin haber sido consciente hasta ese momento.

Y entonces me encuentro unas farolas en el jardín... Farolas en el jardín!!!! (eso sí, con sus plastiquitos por encima que aún son nuevas no se vayan a estropear tan pronto!) Sigo husmeando despacito, con mi taza de café soluble tibia en las manos, empieza a caer una tormenta de las que dan miedito y me meto pa dentro enseguida (llámame flipada pero aquí la lluvia huele diferente, es espectacular cómo huele!) y cuando me giro al cerrar la cortina de la entrada... una tele! Una tele! una tele!??? Y entonces pregunto con cara de "aquí qué carajo está pasando?!" y me suelta esa sonrisa gigante y radiante y me dice "el mundial!!! hay que ver el mundial!!!" Y entonces yo que soy muy fina, así como medio pa dentro mecagüen la tele, el mundial y las farolas plastificadas! y reconozco que durante toda esa mañana estuve medio contrariada.

Pero sólo "mediocontrariada" porque entonces, graisadios, el sentido común me viene con el buchito del té de después de comer y se me pasó el mal trago... Pues claro que sí contra! pero cómo me voy a mosquear porque haya agua corriente en mi baño y una tele en el salón (que no es sólo pa ver el mundial! que aquí mis primos se tragan también los culebrones que los he visto yo!!) Cómo a alguien en su sano juicio le puede "molestar" que alguien avance, que mejore su calidad de vida! Y si esa calidad de vida viene en forma de cajatonta pues vale y si viene en forma de porrón pues lo mismo! Seré imbécil! Yo creo que lo que me ocurrió es que todo lo que fue idílico para mí el año pasado porque precisamente era antagónico a lo que tenía todos los días aquí adquirió una naturaleza prioritaria, fue como el descubrimiento de una vida sencilla al extremo. Nada es necesario para ser tú. Nada. Salvo que nunca dejes de ser tú.
El año pasado dejamos funcionando la bomba de agua corriente, pues lo lógico es que este año ya le estuviesen dando uso que para eso se hizo, no? Lo de la tele sí que no tengo por dónde cogerlo, pero porque la de casa está de puro adorno (salvo pa matar el vicio de los niños en un momento dado o el de mi mari y sus reportajes anestesiantes) Y en cuanto a las farolas pues la verdad es que debería de estar sorprendida pero en positivo porque las placas fotovoltaicas para las que recaudamos dinero en el colegio durante todo este año ya está colocadas, de hecho la electricidad que mantiene encendido este portátil ahora mismo viene de allí (en este momento paro y doy las gracias infinitas a todas las personas que han colaborado con el proyecto desde sus casas, con su generosidad... hasta que no estás aquí y lo ves no eres consciente de todo lo que se puede hacer con tan tan tan poquito. Gracias de verdad!)
Total, que a pesar de los cambios que me trastornaron el primer día, este sigue siendo uno de esos rincones del mundo que deberías conocer alguna vez. Yo no sé qué es lo que tiene. No sé si son las personas, si son los colores del cielo cuando empieza a hacerse de noche, no sé si es la lluvia que te dije antes o las voces de los chiquillos cuando te gritan por la calle en su lengua materna "ey! blanco!!! mírame y dime adiós!!" como si fuese una letanía continua. Yo no sé si es el levantarte cada mañana con los ojos pegados aún y ponerte azada en mano o si es por acostarte por las noches reventada como una piñata pero con esa risita mediotonta que le sale sola a las que somos mediotontas... Te juro que no tengo ni puñetera idea de qué es pero sí te puedo garantizar que aquí, lejos de todo, carente de todo (menos de tele y de alcachofa en el baño), sin los besos que más me gustan y sin mis tacones, sin mis amigas y mis amores, sin mi café de cafetera y mi pan con aceite, sin absolutamente nada de eso... aquí eres capaz de mirarte dentro hasta sin darte cuenta y una vez te miras hasta te gustas, aunque estés medio bichada del añito que traes detrás, levantas el jocico, miras pa lante, y te dices henchida y orgullosa... qué feliz soy porlamordedios!
A lo mejor un día te apetece venirte conmigo... Ya hablaremos sobre esto.

Hola hermanita! Me alegra comprobar que llegaste bien y que de inmediato estás en tu salsa.
ResponderEliminarAl leer lo de la irrupción del aparato de televisión en la modesta y tranquila vida camerunesa no he podido evitar recordar la imagen de nuestra abuela, que tras estar desde las madrugadas traquinando en la casa, con las flores, dándole de comer a los cochinos y salir al ocaso a coger higos picos, se aseaba y acicalaba a toda prisa para servir la cena y encender el televisor y esperar a aquel apuesto presentador que cada noche daba "el parte" y corresponderle en voz alta al saludo cordial de costumbre...
Saluda de mi parte a toda esa gente noble y sigue empapándote de lo bueno que econtrarás allí. Besitos!
Mi niña!! tienes toda la razòn q bueno ver q van avanzando a pesar de q eso signifiqe q las cosas cambian más hacia lo q estamos acostumbrados. Seguro q vas encontrando en cada rincón esa magia de la q te enamoraste la primera vez. Sigue empapándote y sobre todo transmitiendonos. Mil besos y achuchones para todos. Tq
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